BIBLIOTECA DE MONTSERRAT

BIBLIOTECA DE MONTSERRAT

viernes, 14 de febrero de 2014

Ascensión


EL SECUESTRO

Entró rápida, con un montón de vestidos en el brazo derecho, a la vez que  con el izquierdo empujaba un carrito en el que un bebé berreaba a pleno pulmón.

_¡Señora, señora! No puede pasar más de tres prendas al probador.

_Disculpe, ¿puede vigilar un momentito a mi nieto?

La chica, haciendo un gesto afirmativo con la cabeza, continuó colocando prendas en el perchero que había a sus espaldas.

Apenas habían pasado unos minutos cuando los gritos le hicieron girarse.

_¡Mi nieto,  han secuestrado a mi nieto! ¡llame a la policía! ¡llame a la policía!

Todo había sucedido tan rápidamente que ni se había enterado del repentino silencio.

La encargada  llamó a los empleados de seguridad; mientras trataba de tranquilizar a la mujer, estos recorrieron todos y cada uno de los probadores.

_¡Vengan, vengan aquí! –gritó uno de los hombres desde el fondo del pasillo.

Con su carita redonda de color púrpura y con la boca cerrada con cinta de embalar, en el último y de cara al espejo estaba el bebé en su carrito.

_¡Salvajes! ¡Salvajes! ­­­_gritaba entre llantos la abuela

No hay comentarios:

Publicar un comentario